
Los conductores estamos obligados a estar alerta durante todo el trayecto. Nunca sabes cuándo va a surgir un imprevisto que te obligue a realizar maniobras que pueden salvar tu vida, la de tus acompañantes o la del resto de usuarios de la vía.
Acerca de tres situaciones donde la reacción instantánea al volante es clave para mantener el vehículo en la calzada: subviraje, sobreviraje y frenada de emergencia, ha publicado un artículo la Dirección General de Tráfico explicando cómo responder correctamente.
¿Qué hacer en caso de que mi coche subvire según la DGT?
El subviraje se produce principalmente en vehículos de tracción delantera cuando las ruedas del eje frontal pierden agarre antes que las traseras. En esta situación, el automóvil gira menos de lo necesario al trazar una curva y tiende a irse de frente hacia el exterior de la calzada. Según explica Miguel Ángel Sánchez, responsable del Área de Formación de Conductores de la DGT, este comportamiento sucede porque se exige a los neumáticos delanteros más adherencia de la que pueden ofrecer, debido muchas veces a un exceso de velocidad o a una mala anticipación antes de entrar en el giro.
El experto de la DGT señala que la maniobra a ejecutar para corregir el subviraje y recuperar la trayectoria es reducir la velocidad levantando suavemente el pie del acelerador para que los pesos se equilibren y las ruedas delanteras recuperen tracción. Si resulta necesario frenar, jamás debe hacerse de forma brusca, ya que sobrecargaría aún más el eje delantero y agravaría el deslizamiento. Asimismo, es muy importante no cometer el error de girar más el volante por instinto; lo correcto es girarlo ligeramente, pero hacia el lado contrario para alinear las ruedas delanteras hacia la dirección deseada.
FUENTE: Web 20 minutos.






