
Hoy sentimos la necesidad de expresar nuestro dolor, nuestra rabia, nuestra frustración ante tu marcha, así, sin contar, sin darnos tiempo a nada, sin poder asimilar que ya no podremos disfrutar más de tu compañía.
Nos acompañaste siempre con tu sonrisa, tu humildad, tu generosidad y tu espíritu tranquilo.
Fueron muchos años juntos, años difíciles, de lucha, donde te pudimos ver sereno, aportando ese análisis tranquilo y sosegado que nos permitiera tomar la mejor decisión.
Pero sobre todo, en todos estos años, compartimos contigo risas, compañías, cañas y muchas historias.
Que sepas que no te vamos a dejar marcharte del todo. Que siempre estarás caminando a nuestro lado, sin hacer ruido pero marcando nuestro rumbo.
Querido amigo, dejas un legado maravilloso en tus hijos que, junto a tu querida mujer Pilar, harán perdurar eternamente.
Emprendiste el viaje pronto, muy pronto. Seguro que por una buena causa que ya nos contarás brindando y sonriendo como siempre.
Has sido un ejemplo de coraje, de lucha y de resistencia; pero, sobre todo, has sido un magnífico compañero y una grandísima persona.
¡Gracias por todos estos años Juancar, buen viaje amigo!
La Junta Directiva de Asextra.






