
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha declarado nulo el despido de una trabajadora de una autoescuela en Gipuzkoa que se encontraba de baja médica tras ser diagnosticada de cáncer de mama en el momento de su cese laboral y ha obligado a la compañía a readmitir a la empleada, pagarle los sarios dejados de percibir y abonarle una indemnización de 7.501 euros por vulneración de derechos.
Los hechos se remontan a finales de 2023, cuando varios alumnos presentaron quejas por el comportamiento de la trabajadora y la dirección le pidió «prestar más atención» en las clases. Las quejas se repitieron en abril de 2024, al asegurar algunos alumnos que la empleada atendía sus redes sociales mientras impartía teoría, lo que motivó una nueva reunión el 23 de abril de 2024.
Semanas después, la trabajadora fue diagnosticada de un cáncer de mama del que fue intervenida quirúrgicamente el 30 de julio de 2024, operación tras la cual tenía previsto iniciar un tratamiento de quimioterapia.
Sin embargo, el 27 de agosto de 2024, apenas un día después de que voliver a causar baja médica, la demandante recibió un whatsapp por parte del propietario de la autoescuela en el que le comunicaba que quería «romper la relación laboral» y pidiéndole que quedaran para entregar material y firmar documentación. También le envió por ese mismo canal una carta de despido disciplinario por «disminución continuada y voluntaria del rendimiento», aunque en el propio escrito la empresa reconocía que el despido era improcedente.
FUENTE: Web Diario Vasco.






