
Si usted compró hace unos años una luz de emergencia para colocar en el techo de su coche en caso de avería o accidente, sepa que le servirá como adorno navideño o de Halloween, pero no como dispositivo de seguridad vial. A partir del próximo 1 de enero, la Dirección General de Tráfico (DGT) solo considerará válidos los dispositivos V16 dotados de geolocalización, el doble de caros que los que no tenían esta característica: de los 20 euros que costaban se pasa a alrededor de 50. Y no llevarlos conllevará una multa de 80 euros. Además, guardias civiles de tráfico han alertado de que la visibilidad de estas luces de color naranja, patentadas por una empresa viguesa hace una década, y que sustituirán definitivamente a los triángulos reflectantes, es manifiestamente mejorable.
Cuando quedan poco más de dos meses y medio para que entre en vigor la obligatoriedad de estas balizas, casi dos de cada tres españoles –un 65 por ciento– desconocen los detalles de la nueva normativa. Así lo indica un estudio de la empresa Osram, líder mundial en iluminación para automóviles, presentado la semana pasada en Madrid. Entre la población gallega, el desconocimiento es algo menor, del 61%.
FUENTE: Web Faro de Vigo.






