
En los últimos años, estamos viendo cómo la movilidad en España cambia a gran velocidad. Primero aparecieron las etiquetas medioambientales para diferenciar los coches según sus emisiones; después, los vehículos eléctricos empezaron a hacerse cada vez más comunes. Y ahora, el siguiente paso ya está aquí: los vehículos autónomos.
Para preparar este escenario, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha estrenado en 2025 un distintivo que será fácilmente identificable, la pegatina rosa. No es un simple adhesivo más ni está relacionado con el combustible o la contaminación, sino que servirá para identificar a los coches y motos que circulen en pruebas de conducción automatizada. Es una manera de aumentar la seguridad y la transparencia, y al mismo tiempo mostrar que el futuro de la conducción ya está llegando a nuestras carreteras.
¿Por qué una pegatina rosa?
El motivo es sencillo. La DGT quiere que, cuando te cruces con un coche, una moto o incluso una furgoneta que se esté probando en modo autónomo, lo puedas identificar al momento. Así, tanto conductores como peatones sabrán que están ante un vehículo especial, que no funciona como los demás y que está en pleno ensayo.
La etiqueta, de color rosa tirando a rojo, es redonda y muy fácil de reconocer. En ella aparece un icono de coche con pasajeros, unas ondas que recuerdan a la señal de WiFi y varios datos importantes: la matrícula, un número de autorización y un código QR que cualquiera puede escanear para obtener más información sobre ese vehículo y el proyecto en el que participa.
FUENTE: Web de ABC






