
El escenario de la seguridad vial en España atraviesa un momento de transición profunda marcado por tecnologías conectadas y una regulación más estricta para los nuevos modos de transporte urbano. Aunque la reforma del Reglamento General de Circulación todavía se encuentra en fase de desarrollo y su aprobación definitiva podría demorarse más allá de febrero de 2026, los conductores deben permanecer alerta ante una serie de cambios inminentes que ya tienen fijada su entrada en vigor para el mes de enero.
Uno de los pilares de esta transformación es la obligatoriedad de la baliza conectada V16, un dispositivo geolocalizado que sustituye definitivamente a los clásicos triángulos de emergencia para indicar la inmovilización de un vehículo por avería o siniestro.
Al activarse, este sistema envía automáticamente la ubicación exacta del vehículo a la plataforma DGT 3.0 en tiempo real, lo que permite que la información sobre el obstáculo llegue de forma inmediata a otros conductores mediante paneles de señalización y navegadores.
FUENTE: Web del ABC.






