
Conducir es un hito que muchos esperan con ilusión. Durante años, el proceso de obtener el carnet ha consistido en memorizar normas, aprobar un test teórico y luego demostrar tus habilidades al volante. Sin embargo, a partir de hoy la Dirección General de Tráfico (DGT) ha introducido una serie de cambios en el examen teórico, respondiendo a las transformaciones de la movilidad urbana y las demandas de seguridad vial.
Hasta ahora, el test teórico constaba de 30 preguntas tipo test, de opción múltiple, y el aspirante podía cometer hasta tres fallos. Ese sistema, vigente desde hace décadas, ha sido criticado en numerosas ocasiones por fomentar la memorización sin comprensión. Pero la DGT, según explican fuentes oficiales, ha decidido renovar el modelo para atajar este problema.






