
Los radares de tramo, a diferencia de los fijos, no se tratan de cinemómetros que fotografían los vehículos que han excedido la velocidad en un punto concreto. Este tipo de radares controla la entrada y salida de los vehículos de un tramo de carretera que puede ser incluso de varios kilómetros y controla el tiempo en el que los conductores realizan el trayecto que contempla.
Es decir, si un vehículo realiza un trayecto en 4 minutos y la velocidad máxima de la carretera lo estipula en 5 minutos, el conductor será multado por exceder la velocidad. Para ello, la DGT provee cámaras que registran de manera continua el paso de los vehículos con las que se identifica la matrícula a la entrada y a la salida de la zona donde se establece el radar, lo que hace posible un seguimiento completo del recorrido del vehículo.
En España es cada vez más habitual encontrarnos con tramos que presentan este tipo de sistemas de control de velocidad, y la DGT ha introducido recientemente otros 13 distribuidos por carreteras de 6 comunidades autónomas distintas.
FUENTE: Web 20 Minutos.






